Claudia Sheinbaum ha marcado un hito histórico al ser elegida como la primera presidenta de México y la primera persona de origen judío en alcanzar este cargo. Su triunfo ha captado la atención de medios internacionales, como The Jerusalem Post y Times of Israel, que han destacado tanto su género como su herencia judía.
Nacida el 24 de junio de 1962 en la Ciudad de México, Sheinbaum proviene de una familia judía con raíces lituanas y búlgaras. Su padre, Carlos Sheinbaum Yoselevitz, es un químico de la comunidad judía asquenazí, y su madre, Annie Pardo Cemo, es una bióloga de origen sefardí búlgaro. A pesar de su herencia, Sheinbaum ha declarado en diversas ocasiones que creció en un hogar secular y que sus padres eran ateos, lo cual moldeó su identidad lejos de la práctica religiosa activa.
Durante su campaña, Sheinbaum enfrentó críticas por supuestamente explotar figuras religiosas para conectarse con votantes católicos. En uno de los debates presidenciales, su contrincante Xóchitl Gálvez la cuestionó por reunirse con el Papa Francisco y usar una falda con la imagen de la Virgen de Guadalupe. Sheinbaum respondió destacando su enfoque en la ciencia y la fe, y acusó a Gálvez de faltar al respeto a la separación de Iglesia y Estado.













