En un movimiento esperado, el Banco de México (Banxico) ha optado por mantener inalterada su tasa de interés en el 11.25 por ciento, la séptima ocasión consecutiva, en respuesta al repunte inflacionario que ha marcado los últimos tres meses.
Si bien el banco central reconoce el proceso desinflacionario, su decisión refleja la cautela ante un panorama que aún presenta desafíos económicos significativos.
Con una inflación general que se mantiene por encima del consenso de los analistas, Banxico conserva su expectativa para el cierre de 2024 y 2025, proyectando un promedio del 3.5 por ciento y 3.1 por ciento respectivamente.
En medio de riesgos como la inflación subyacente y la resiliencia de la economía, el banco central continuará evaluando la posibilidad de ajustar su tasa de referencia, manteniendo una postura monetaria restrictiva en aras de preservar la estabilidad económica del país.













